¿Cómo puede la ascendencia de Marte en el momento de mi nacimiento influir sobre mí, ni entonces, ni ahora? Yo nací en una habitación cerrada; la luz de Marte no podía entrar. La única influencia de Marte que podía afectarme era su gravitación. Sin embargo, la influencia gravitatoria del tocólogo era mucho mayor que la influencia gravitatoria de Marte. Marte tiene mayor masa, pero el tocólogo estaba mucho más cerca."

Carl Sagan en La armonía de los mundos.

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25 julio 2011

Retrato de familia


Tras un imperdonable período de inactividad, este blog arranca de nuevo, y en esta ocasión lo hace hablando de uno de los cuadros más conocidos del Museo del Prado: La familia de Felipe IV, o las Meninas, de Diego Velázquez.
Este cuadro, quizá el más conocido del pintor Sevillano, data de 1656, y en él, en primer plano, aparece la infanta Margarita de Austria, ataviada con guardainfante (sí, esa falda gorda) y basquiña, y rodeada por sus infantas: a su izquierda, reverenciante, Isabel de Velasco, y a su derecha, ofreciendo agua a la infanta, María Agustina Sarmiento de Sotomayor. Junto a este trío, los enanos Mari Bárbola y Nicolasito Pertusato, y tras el grupo, la cuidadora Marcela de Ulloa y un guardadamas sin identificar. Para terminar, aparece al fondo de la escena José Nieto Velázquez, aposentador de la reina, y los reyes Felipe IV y Mariana de Austria, reflejados en el espejo. Retratando a toda la troupe, aparece el propio Velázquez, en la parte más izquierda de la escena, ante el lienzo sobre el que está trabajando.
Es curiosa la colección de cuadros que aparecen en el fondo de la estancia: Prometeo robando el fuego sagrado, Vulcano forjando los rayos de Júpiter, Minerva y Aracne, y Apolo vencedor de Pan.
El cuadro, uno de los más investigados en la Historia del Arte, ha servido de influencia para multitud de pintores y escultores, entre los que se encuentran Goya y Picasso.
Lo que más me intriga de este cuadro es lo que se ha dicho sobre él. Hay quien afirma que la disposición de algunos personajes semeja la constelación Corona Borealis. Otros afirman encontrar una espiral áurea recorriendo la escena desde el centro del cuadro. Por no hablar del juego de espejos que se presenta ante el espectador...
Bueno, y también aparece un mastín delante de todos, que no me había fijado, pero es que como no da nada de guerra... (y eso que lo están pisando, ojo).

12 diciembre 2010

Sufrimiento al óleo


Volvemos al Museo del Prado para continuar con el top pictórico. El siguiente cuadro de la lista es El martirio de san Felipe, de José de Ribera.
Este cuadro de estilo barroco fue realizado en 1639, presumiblemente por orden de Felipe IV, y representa la escena en la que san Felipe es atado a la cruz, condenado por predicar en Hierápolis, Asia Menor. La obra, antes de exponerse en el Prado, se encontraba en el antiguo Alcázar de Madrid.
Ls forma en que el pintor aprovecha la luz hace que destaquen el mártir y los sayones que le sostienen, difuminándose la multitud en perspectiva. A pesar de éste último detalle, entre los asistentes se encuentra una mujer que sostiene en brazos a un niño mientras mira fijamente hacia el espectador. Se cree que esta mujer representa a la Caridad.
Como curiosidad, hay que destacar que se consideró en un principio que el protagonista de la escena era san Bartolomé, pero al no haberse dibujado en el cuadro el cuchillo con el que fue desollado, finalmente se concluyó que el mártir representado era san Felipe.
Y si he elegido esta obra entre las más destacables del Prado, ha sido por la capacidad de José de Ribera para retratar el sufrimiento y el horror en su cuadro, algo que consigue transmitir a quien lo contempla, por la gran maestría con la que ha representado el rostro de san Felipe y la postura que adopta su cuerpo. Algo parecido a lo que consiguió hacer con la madera Gregorio Fernández en su Cristo atado a la columna.

18 abril 2010

Orsay de balde


Ha merecido la pena. Tras el viaje de más de doscientos kilómetros y las cuatro horas de cola, he podido disfrutar, finalmente, de la exposición Impresionismo. Un nuevo Renacimiento, que continuará abierta hasta el 22 de abril en la sala de Fundación Mapfre del Paseo Recoletos de Madrid.
Desde su inauguración, miles de personas han seguido el mismo procedimiento para disfrutar de la colección expuesta en su interior, y no es para menos: contemplar los cuadros de Manet, Monet, Renoir, Sisley, Pisarro o Cézanne, entre otros, pertenecientes a la colección del parisino Museo de Orsay (el gran templo del impresionismo), es todo un privilegio y una oportunidad única que no se puede desaprovechar.
Siempre me han gustado las obras de arte impresionista, con esa visión de la realidad que poseen sus representantes, y la forma tan característica que tiene de plasmar en el lienzo la forma y la luz, convirtiendo un montón de trazos rápidos y gruesos en una composición que, sin perder de vista a la realidad, le da un peculiar enfoque al entorno que rodea al autor.
Por ello, la muestra es un compromiso ineludible para los amantes del art en general, y del género impresionista en particular. Aunque haya que hacer cola.

22 febrero 2010

Competición textil


Hoy, el octavo cuadro de mi Top Ten del Museo del Prado. La fábula de Aracné, o Las hilanderas, es un lienzo del sevillano Diego Velázquez, realizado en el año 1657, bajo el encargo de Pedro de Arce, organizador de cacerías para Felipe IV. La obra pertence al Museo del Prado desde el siglo XVIII, tras ser propiedad de las colecciones reales.
La escena está protagonizada por cinco mujeres trabando la lana, mientras tras ellas, otras tres mujeres, más lujosamente vestidas, contemplan un tapiz. Aunque parezca una escena cotidiana, esconde en segundo plano el mito de Atenea y Aracne. Ésta retó a aquélla para ver quién de las dos tejía el tapiz más hermoso. Así, la joven de la derecha, vuelta de espaldas, es Aracné; y junto a la rueca, aparece Atenea, una hermosa mujer (ojo a su pierna) cubriendo su cabello con falsas canas. Al fondo, las mujeres contemplan el tapiz finalizado, en cuya escena aparece Atenea (con casco), convirtiendo a Aracné en araña para obligarla a tejer eternamente.
Y yo sigo sin poder creerme cómo pudo Velázquez dar a esa rueca la sensación de movimiento que tiene...

22 diciembre 2009

A los objetos no les cuesta posar


Acabo de volver de ver un par de exposiciones bastante interesantes. La primera de ellas, situada en el Monasterio de Prado (hasta el 14 de febrero de 2010), es la muestra El bodegón español en el Prado, una colección de 61 obras procedentes del Museo del Prado, todos ellos aracterizados por representar naturalezas muertas. Los cuadros, realizados por célebres pintores como Francisco de Goya, Juan van der Hamen, Antonio de Pereda o Francisco de Zurbarán, entre los siglos XVII y XIX, contienen escenas florales, de caza o culinarias. Y en muchas de ellas es realmente impresionante apreciar la fidelidad de los detalles, constituyendo muchas de estas obras, auténticas "fotografías al óleo" (como por ejemplo, el cuadro de Juan Fernández "el Labrador" Dos racimos de uvas colgando con mosca, que acompaña a esta entrada). Además, la entrada es gratuita.
Y en cuanto a la otra exposición, para mañana sin falta.

20 octubre 2009

Gigante


Continúa el recorrido por los cuadros que más me han gustado del Museo del Prado (que ya iba siendo hora). En esta ocasión, es el turno de El coloso, una obra de Francisco de Goya realizada entre 1808 y 1812. La imagen representa a un ser inmenso tras unas montañas, y un grupo de personas y animales, diminutos en comparación con el protagonista del cuadro, que huyen con pavor en todas direcciones.
Hace poco se afirmó desde el Museo del Prado que el cuadro no fue pintado en realidad por Goya, sino que es obra de uno de sus discípulos. Aún así, la escena es sobrecogedora. Por lo visto representa al pueblo español surgiendo a través de los Pirineos para luchar contra los franceses en la Guerra de la Independencia.
Lo que más me gusta destacar de este cuadro no es lo imponente de la escena, con ese ser descomunal surgiendo entre una niebla pintada de forma casi mágica. Lo que más me llama la atención es que, ese monstruo que hace huir a personas y animales, no es más que un hombre. Y eso es lo terrorífico de la escena.

15 julio 2009

Ilustrado


Hace algún tiempo escribí una entrada sobre el Museo del Prado, hablando de los cuadros que más me habían gustado de aquella pinacoteca. Uno de ellos es Don Gaspar Melchor de Jovellanos, un lienzo realizado por Francisco de Goya (su firma aparece en la hoja que sostiene Jovellanos) hacia 1798. Es un retrato de uno de los mayores representantes de la Ilustración en nuestro país, y en la imagen se le puede ver acompañado por una figura de Minerva, diosa de la Sabiduría, apoyada sobre el escudo del Real Instituto Asturiano de Náutica y Mineralogía, fundado por el mismo Jovellanos.
Esta obra fue rechazada por el Prado en 1877, al considerar que el Museo ya poseía muchos y mejores cuadros de Goya. Sin embargo, en 1974, el Ministerio de Educación lo adquirió para introducirlo definitivamente en el Prado.
Lo que más me ha gustado de este cuadro es la actitud del personaje, con ese gesto melancólico y un tanto abatido tan característico.

18 mayo 2009

Figuritas y representaciones varias


Aprovechando el Día Internacional de los Museos, Beagle se ha acercado al Museo Nacional Colegio de San Gregorio, antes conocido como Museo Nacional de Escultura. Una pequeña joya escondida en el corazón de Valladolid.
Fue inaugurado en 1842, con el nombre de Museo Provincial de Bellas Artes, y su primera ubicación fue el Palacio de Santa Cruz. Sin embargo, en 1933, fue trasladado al Colegio de San Gregorio. Actualmente, algunas de sus salas se encuentran en proceso de restauración, y en breve se podrán visitar el resto de emplazamientos que lo componen: el Palacio de Villena, la Casa del Sol y la Iglesia de San Benito el Viejo.
En su interior se pueden admirar piezas realizadas entre la Edad Media y el siglo XIX, casi todas de temática religiosa. Al recorrer sus salas de planta irregular, se descubren auténticas maravillas de la escultura y la pintura, desde las tallas llenas de realismo de Gregorio Fernández (del que ya se habló en este blog) hasta inmensos retablos y cuadros (el cuadro La Asunción de la Virgen, de T. W. Bosschaert, me ha parecido tan espectacular, que se merece una entrada propia en este blog). Sin olvidar el belén napolitano, una representación del nacimiento de Jesús que cuida hasta el mínimo detalle. En definitiva, una visita obligada para visitantes y residentes de la ciudad del Pisuerga.

09 junio 2008

Un bajito llegando a lo más alto


Voy a aprovechar este artículo para darle a Cris las gracias por el puzzle que me ha regalado, y que representa una de las mejores obras del pintor francés Jacques-Louis David. Aún recuerdo mi asombro cuando vi el cuadro de la coronación de Napoleón en el museo del Louvre. Y es que sus casi diez metros de ancho por seis de alto dejan con la boca abierta a todo el que pasa por delante.
La escena, que transcurre en la Catedral de Notre Dame de París, muestra a Napoleón, ya coronado, sosteniendo en alto la corona de Josefina, quien está arrodillada ante el Cónsul, mientras el papa contempla la escena en segundo plano, y representantes de la Iglesia, la nobleza y el ejército rodean al matrimonio Bonaparte.
Jacques-Louis David tardó dos años en realizar este cuadro tan impresionante, y su primera idea fue plasmar a Napoleón coronándose a sí mismo, pero este boceto no se llevó a cabo por considerarse demasiado ostentoso. Sin embargo, los elementos decorativos de la obra, y la atención que todos los personajes prestan a Napoleón, constituyen una nutrida propaganda a favor del líder corso.

11 abril 2008

Reflejándose


Nuestra imagen en un espejo supone un enigma para mucha gente, y provoca una duda que, a simple vista, no tiene una solución coherente. Pero, entender por qué un espejo invierte de derecha a izquierda y no de arriba a abajo es bastante sencillo. La realidad es que los espejos no invierten la imagen, sino que la reflejan (y aunque parezca que invertir y reflejar signifiquen lo mismo, no es así). Un espejo recibe luz y la devuelve en sentido contrario, nada más. Sin embargo, los seres humanos tenemos cierta simetría a lo largo de nuestro eje vertical; además, nuestros ojos se sitúan en un plano horizontal, y la combinación de estos dos factores nos hace creer que nos encontramos frente a nuestra imagen invertida.
Para los que aún no crean esto, basta con hacer una sencilla prueba: situarse ante un espejo y darle la espalda. Si giramos la cabeza para mirar al espejo de reojo y levantamos el brazo derecho, veremos que la imagen reflejada también levanta el brazo derecho, desmitificando algo que aprendimos en preescolar.

La imagen que acompaña a este artículo es una litografía de M.C. Escher realizada en 1935. Un autorretrato en el que las leyes de la perspectiva se reflejan a la perfección.

10 febrero 2008

Dibujo del perpetuum mobile


Llevo mucho tiempo sin escribir aquí, y lo voy a hacer hoy con un artículo que tengo pendiente desde hace bastante tiempo. Se trata de la litografía de M.C. Escher Cascada. Un paradójico cuadro de 1961 que muestra una torre desde la que cae un chorro de agua. El agua al llegar al final, mueve una rueda de molino y continúa su descenso por un canal (ubicado entre dos torres cuyas columnas tienen una disposición imposible) que conduce el agua hasta... Arriba otra vez. Un completo sinsentido que viola todas las leyes de la perspectiva (al igual que la mayoría de las obras de Escher). Y para que sea más fácil entender este artículo, lo mejor es ver la imagen.

Y ahora, la pregunta. ¿En qué ciudad nació M.C. Escher?

28 septiembre 2007

Genios reunidos


Parece ser que se ha puesto de moda comentar cuadros (ejemplo1+ejemplo2), y yo no quiero ser menos, así que me apunto.
Uno de mis cuadros favoritos es La escuela de Atenas, de Rafael. Es un fresco gigante que se encuentra en el Vaticano, y lo que me gusta de él son sus protagonistas: en el centro, Platón debatiendo con Aristóteles, y rodeándoles, los mayores representantes de las ciencias y el pensamiento del mundo clásico. Diógenes, Euclides, Sócrates, Zenón, Ptolomeo, Parménides, Averroes, Pitágoras, Heráclito... Tengo que reconocer que me gustaría ver un programa tipo Gran Hermano con todos estos personajes como participantes. De momento ya iré hablando de cada uno por separado en este blog.