
Ayer tuve un pequeño problema: las yemas de mis dedos se volvieron de un color amoratado bastante preocupante. Antes de salir corriendo hacia urgencias aterrado ante la posibilidad de padecer alguna extraña enfermedad medieval, intenté buscar una explicación a este suceso, y me di cuenta de que la causa era mi pantalón nuevo, que desteñía. Situaciones ridículas aparte, la situación me ayudó a recordar algo que estudié hace años en el colegio y que casi había olvidado. Me estoy refiriendo a los tuareg, un pueblo bereber que habita desde hace cientos de años en el desierto del Sáhara (entre Argelia, Libia, Níger, Burkina Faso y Malí).
Aunque hoy sus costumbres han cambiado considerablemente debido al progreso de la humanidad, este grupo se ha dedicado siempre a la ganadería, recorriendo las rutas comerciales con camellos, cabras y corderos, y comerciando con toda clase de artículos. Su principal característica son esos ropajes azules que obtienen tiñendo algodón con el índigo, y que les protegen del intenso sol, del frío de la noche y de las tormentas de arena.
Aunque están influenciados por el Islam, mantienen ritos y creencias propias de su pueblo, y sus costumbres y su forma de vida es, en muchos aspectos, algo muy a tener en cuenta por los que habitamos el llamado mundo civilizado.
¿Cómo puede la ascendencia de Marte en el momento de mi nacimiento influir sobre mí, ni entonces, ni ahora? Yo nací en una habitación cerrada; la luz de Marte no podía entrar. La única influencia de Marte que podía afectarme era su gravitación. Sin embargo, la influencia gravitatoria del tocólogo era mucho mayor que la influencia gravitatoria de Marte. Marte tiene mayor masa, pero el tocólogo estaba mucho más cerca."
Carl Sagan en La armonía de los mundos.
20 marzo 2008
Los hombres azules
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Etiquetas: hombre
20 enero 2008
Corre que te corre

Los hombres primitivos que habitaban en la sabana africana tenían una curiosa forma de conseguir alimento. Mediante la llamada caza por agotamiento, seguían a la carrera a sus presas, y éstas, tras muchos kilómetros de huída, caían agotadas. En ese momento, el cazador acababa fácilmente con el animal, para luego cargar con él de vuelta a su poblado. Esto provocó que la mayoría de razas de África desarrollasen una importante resistencia física (lo que explica, en parte, que los keniatas hayan sido siempre los reyes del atletismo de fondo). Además, mediante este estilo de caza, se produjo un importante cambio evolutivo en el ser humano, relacionado con el sudor y la refrigeración del organismo.
Y yo me pregunto: ¿Alguien sabe de qué cambio estoy hablando?
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