¿Cómo puede la ascendencia de Marte en el momento de mi nacimiento influir sobre mí, ni entonces, ni ahora? Yo nací en una habitación cerrada; la luz de Marte no podía entrar. La única influencia de Marte que podía afectarme era su gravitación. Sin embargo, la influencia gravitatoria del tocólogo era mucho mayor que la influencia gravitatoria de Marte. Marte tiene mayor masa, pero el tocólogo estaba mucho más cerca."

Carl Sagan en La armonía de los mundos.

27 septiembre 2010

Somos polvo de estrellas (VI)


Nueva entrega del documental de Carl Sagan. Esta vez es más especial que de costumbre por dos motivos. El primero de ellos lo contaré al final de esta entrada.
El segundo motivo es que el capítulo del que toca hablar, Blues para un planeta rojo, es mi favorito en toda la serie (si es que se puede considerar favorito a alguno en particular). Como puede suponerse, el episodio está dedicado a nuestro vecino Marte, y la relación que los terrícolas hemos tenido con él.
Para empezar, un poco de terror literario, con la famosa escena de Orson Welles narrando por radio "La Guerra de los Mundos", de H. G. Wells. Poco después, también se hará mención a la "Serie de Marte", de Edgar Rice Burroughs, con aventuras de ciencia ficción en el planeta rojo protagonizadas por John Carter (estos días estoy leyéndome el primer ejemplar, y está bastante bien).
Además de literatura, el episodio también tiene un apartado dedicado a sus primeros observadores, como Percival Lowell, quien creía haber encontrado canales de irrigación en la superficie de Marte, o Robert Goddard, apasionado de los cohetes que intento, con todas sus fuerzas, elaborar un prototipo que situase al ser humano sobre la superficie marciana.
Pero lo más especial de este capítulo es la fiel recreación que de las naves Viking que tiene lugar en la segunda mitad del mismo. Unas réplicas a tamaño real que llevan a cabo de forma detallada la misma actividad que las originales: comunicaciones con la Tierra, toma de muestras, experimentación...
Y para terminar, conjeturas (cada vez menos descabelladas) sobre la posibilidad de habilitar Marte como un planeta habitable.
El motivo por el que hoy he decidido dedicarle una entrada a Cosmos, es porque, aprovechando su 30º aniversario, el diario Público (aquí llega un poco de publicidad) está repartiendo, junto con su ejemplar de domingo, esta serie documental. Y yo sigo sin creérmelo.