¿Cómo puede la ascendencia de Marte en el momento de mi nacimiento influir sobre mí, ni entonces, ni ahora? Yo nací en una habitación cerrada; la luz de Marte no podía entrar. La única influencia de Marte que podía afectarme era su gravitación. Sin embargo, la influencia gravitatoria del tocólogo era mucho mayor que la influencia gravitatoria de Marte. Marte tiene mayor masa, pero el tocólogo estaba mucho más cerca."

Carl Sagan en La armonía de los mundos.

19 octubre 2008

Superviviente


A pesar de que los hábitos que la especie humana ha ido adquiriendo a lo largo de su existencia, que nos hacen cada vez más vulnerables a lo que nos rodea, nuestro cuerpo está preparado para soportar las más extremas condiciones: desde gélidas temperaturas hasta el calor más asfixiante, o la enorme diferencia que existe entre la presión atmosférica de la cima de una montaña y el fondo del mar. Todo esto, claro está, siempre que los cambios se produzcan poco a poco: los escaladores tardan varios días en alcanzar la cima de un ocho mil, y los submarinistas ascienden de las profuncidades oceánicas con lentitud.
Sin embargo, se conoce un caso sorprendente, en el que una persona logró sobrevivir de forma casi milagrosa a una experiencia muy extrema...
El 4 de junio de 1969, los operarios del aeropuerto de Barajas encargados de examinar el recién llegado DC-8 de Iberia, encontraron en el tren de aterrizaje el cuerpo congelado de un joven de 17 años vestido únicamente con camisa y pantalón. Lo más curioso es que, tras un viaje de 9000 kilómetros entre La Habana y Madrid, soportando temperaturas de más de 40 grados bajo cero, una presión atmosférica cuatro veces inferior a la habitual, un descenso considerable en la cantidad de oxígeno y el ascenso hasta los 8800 metros de altitud en menos de diez minutos, Armando Socarrás Ramírez había sobrevivido. Semejante milagro sólo tenía una explicación: el cuerpo de Armando había entrado en un estado de hibernación, y el descenso de su temperatur había provocado que sus órganos redujeran el consumo de oxígeno en la medida justa para mantenerse con vida... y para no recordar nada de lo sucedido durante el vuelo.

2 comentarios:

SnOoPy dijo...

Como siempre, otro artículo de lo más interesante.
Suerte en los premios 20 Blogs porque te lo mereces.
Besos!!

bedentista dijo...

Me gusta, son cosas diferentes