¿Cómo puede la ascendencia de Marte en el momento de mi nacimiento influir sobre mí, ni entonces, ni ahora? Yo nací en una habitación cerrada; la luz de Marte no podía entrar. La única influencia de Marte que podía afectarme era su gravitación. Sin embargo, la influencia gravitatoria del tocólogo era mucho mayor que la influencia gravitatoria de Marte. Marte tiene mayor masa, pero el tocólogo estaba mucho más cerca."

Carl Sagan en La armonía de los mundos.

09 abril 2008

¿Qué está usted haciendo, Dave?


A veces, para poder entender una película, es necesario documentarse sobre su trama. Estos días los he dedicado a leerme la novela de Arthur C. Clarke 2001: Una odisea del espacio, y tengo que decir que es uno de los libros que más me han gustado últimamente, y que ningún aficionado a la astronomía, y a la ciencia en general, debería perderse. Fue un encargo de Stanley Kubrick al autor, y Clarke se basó en un pequeño relato que había escrito años atrás llamado El Centinela.
El libro 2001: una odisea del espacio narra la historia de la Humanidad, desde sus orígenes hace cuatro millones de años hasta el futuro, en el siglo XXI. Así, descubrimos cómo un grupo de primates comienza a actuar de forma especial, movidos por un monolito extraterrestre, dando los primeros pasos hacia la Evolución, para pasar después a la Era Espacial, donde un extraño artefacto encontrado en la Luna alertará a los hombres, que se lanzarán al espacio para encontrar respuestas. Por último, y tras una arriesgada misión a Júpiter de un grupo de astronautas controlados por el ordenador HAL-9000, el libro narra de forma fantástica el surgimiento de una nueva especie, superior a la Humanidad, y que reemplazará a los hombres, así como los hombres reemplazaron a los antiguos homínidos.
La película es un verdadero calco del libro, pero merece la pena verla. Nó solo por disfrutar de los efectos especiales con los que Stanley Kubrik asombró a medio mundo en 1968, sino porque existen pequeñas y sorprendentes diferencias entre ésta y la obra de Clarke. Además, es necesario detenerse en detalles importantes que convierten a esta película en una verdadera joya.
Por ejemplo, las diferentes escenas del principio, en las que el grupo de monos muestra pequeñas progresiones en su comportamiento; o el movimiento giratorio de las naves espaciales que provoca una falsa gravedad en su interior gracias a la fuerza centrífuga. Por no hablar de los magníficos escenarios lunares y espaciales, la ausencia de sonido en el vacío o las extrañas imágenes que ilustran la entrada del astronauta en un universo paralelo.
Personalmente, lo que más me ha gustado ha sido un detalle del director: uno de los monos es asesinado por sus rivales en unos pocos segundos, un astronauta perece durante su salida de la nave y es tratado como un muñeco, científicos en hibernación "se apagan" en un breve lapso de tiempo... Y sin embargo, la desconexión de HAL está acompañada de su agonía sus súplicas y su miedo, dando la impresión de que el ordenador esté más humanizado que cualquier persona.

2 comentarios:

SnOoPy dijo...

La verdad es que a mi me obligaron a leer ese libro en inglés mientras estaba en la ESO y uf... se me hizo pesadísimo y le cogí mania..

Espero dar al libro o a la película una segunda oportunidad :)

besos

Edgar Allan Poe dijo...

Hay mogollon de referncias a esta pelicula, en muchisimas series... por algo sera.
Yo personalmente si la he visto no me acuerdo jeje